La ceremonia fue presidida por el Jefe de Policía de la Provincia, Crio. Gral. (RE) Marcos Manuel Herrera, acompañado por el Subjefe de Policía, Crio. Gral. Lic. Omar Gustavo Seiler, la Directora de la Escuela de Suboficiales y Agentes, Crio. Insp. Lic. Valeria Batallanes, la Subdirectora de dicho establecimiento, Crio. Lorena Pacheco, integrantes de la Plana Mayor Policial, Oficiales Superiores, Jefes, Subalternos, Suboficiales, Agentes, Alumnos Cadetes e invitados especiales.
En la ocasión, luego de las palabras alusivas de las autoridades y de la Invocación Religiosa realizada por el Capellán Policial, Sargento Pbro. Prof. Leandro Roldán, se entregaron reconocimientos a los Suboficiales Principales que realizaron el último curso de la carrera, además de participar de un minuto de silencio en memoria del paso a la inmortalidad del Beato Fray Mamerto Esquiú, y se vivió un momento muy emotivo cuando recibieron una mención especial Integrantes de la Primera Promoción egresada de la Escuela de Suboficiales y Agentes en el año 1.992, como así también la primera guardia de Suboficiales y los primeros Oficiales Instructores de esa Casa de Estudios Policiales, quienes supieron forjar el legado que hoy abrazan aquellos hombres y mujeres que llegan de toda la Provincia para iniciar sus estudios en la ESOYA.
Al finalizar, Oficiales de la Escuela Superior de Policía, Agentes y Alumnos Cadetes, que también acompañaron esta fiesta, honraron a las autoridades y a los presentes con el tradicional desfile, acompañados por los sones de la Banda de Música de la Institución.