Se trata de Néstor Guillermo Sosa, quien fue agredido el 1 de marzo, alrededor de las 3:20 de la madrugada, luego de salir del boliche Bigote Disco.
Según relató su hermano, Hernán Sosa, Néstor se acercó a un automóvil Peugeot 208 blanco y mantuvo un diálogo de entre cinco y diez minutos con el conductor. “El hombre descendió del vehículo y golpeó o empujó a mi hermano, que cayó al suelo, se golpeó la cabeza y quedó inconsciente”, detalló Hernán.
Tras el incidente, Néstor fue trasladado por el SAME al Hospital San Bautista, donde permaneció internado en la unidad de terapia II durante más de una semana debido a un traumatismo y sangrado cerebral. Aunque fue dado de alta de internación el 11 de marzo, su estado médico sigue siendo crítico: no reconoce a su familia, no puede estar solo, no puede trabajar ni realizar actividad física, y cualquier golpe en la cabeza podría poner en riesgo su vida.
Denuncia y presunto abandono de un oficial
La familia denunció dificultades para que la comisaría 7ª tomara la denuncia del ataque, hasta que finalmente se realizó tras amenazar con acudir a Fiscalía. Según la denuncia, el responsable del ataque sería el Oficial Sub Inspector Ricardo Rivero, actualmente asignado a la comisaría 3ª, quien no prestaba servicio al momento del hecho.
Hernán Sosa aseguró que el oficial “nunca llamó a la ambulancia ni se preocupó por la salud de mi hermano”, calificando la situación como un caso de abandono de persona. “Un uniformado que está para protegernos nos arruinó la vida. Mi hermano de 41 años hoy es como un niño; cualquier golpe en la cabeza puede ser fatal”, añadió.
La familia informó además que Néstor no cuenta con obra social y que el tratamiento médico que requiere será largo y costoso, dejando en evidencia la vulnerabilidad del paciente y la urgencia de asistencia.