Una de las razones del fracaso anunciado de la interna del PJ es la falta de legitimidad de las autoridades partidarias. Tal es el caso de Daniel Barros, a cargo de la presidencia, acusado hace pocos meses por el senador Boggio del FCyS de trabajar para ellos. No se queda afuera Hugo Melo, quien fue en las últimas elecciones por fuera del PJ, como así también más de la mitad de los miembros del Consejo, los cuales son reemplazos realizados entre gallos y medianoche con dudosos procedimientos y manejados por control remoto por el gastronómico Luis Barrionuevo desde Buenos Aires
Estos personajes de la política son quienes suspendieron a Mera, Santucho y Rodríguez diciendo que tenían la nota en la que pidieron la intervención, y cuando se les cayó la mentira y el tribunal de disciplina legal y legítimamente constituido repuso en el cargo a los suspendidos. Después decidieron intervenir al tribunal de disciplina y expulsaron a los repuestos, ya no por el pedido de intervención que era el motivo de la suspensión, sino por haber ido fuera del partido, que también es mentira.
No tan solo las figuritas del PJ son falaces sino también los objetivos para los cuales fue convocada esta interna. Según las autoridades se hacían las internas para lograr la unidad y el triunfo del peronismo.
Sin embargo, quienes la convocaron son los que rompieron la unidad en junio en las elecciones nacionales pasadas, con dudosas actas de último momento y pasando por encima de lo dispuesto por el Congreso partidario de Aconquija, judicializando el proceso electoral y provocando la intervención partidaria por la falta de seriedad en el manejo del proceso. ¿Por qué ahora querrían la unidad?
No obstante, en el último congreso partidario que supuestamente se hacía para la unidad, se hizo una sola reforma de la carta orgánica partidaria consistente en: El art. 8 que antes garantizaba la participación de cualquier peronista e independiente más allá de su condición de afiliado, sosteniendo q ante la incorporación en una lista quedaba automáticamente afiliado, se lo cambió invirtiéndole el espíritu participativo por uno excluyente y cambiando el sentido de un partido amplio y plural por la idea de un club de amigos. La nueva letra del art. 8 dice que para ser candidato hay que tener por lo menos un año de afiliación ininterrumpida; debe aclararse que muchos congresales que asistieron al congreso dicen no haber votado tal cláusula, sino una amnistía general.
La reforma no fue inocente, tenía la intención de algunos pocos de dejar fuera de la competencia a la senadora nacional y miembro del Consejo Nacional Justicialista, Lucia Corpacci; al diputado nacional y también miembro del Cons. Nac. Just. Dalmacio Mera y al intendente Santucho de Huillapima. También a todos los independientes y peronistas no afiliados q quisieran participar. Con esto creían garantizarse la repartija y el acomodo en la lista de diputados algunos muchachos y sacrificar el trabajo de todo el peronismo.
Con respecto al reglamento que rige en la interna, estos dirigentes armaron un documento garantizando la participación de unos pocos. Dejaron sólo para alianzas el nro 8 en la lista de diputados y el senador por la capital (distrito históricamente adverso al PJ) demostrando ningún interés en armar un frente participativo y además en la excusa de la integración armaron un sistema de distribución q atenta contra la voluntad del elector y viola el sistema Dhont q establece la carta orgánica.
La inoportunidad del tiempo en que fueron llamadas las internas tampoco son casuales; pretenden con ello que los intendentes tengan a más de un año de las asunciones de los electos, los problemas típicos de la sucesión política y gobiernen y gestionen con semejante conflicto hasta que exista convocatoria.
Estos son sólo algunos datos que demuestran que la interna se pensó para garantizar el conflicto y la derrota del peronismo; la prueba más cabal de ello es que la interna nunca existió. Luis Barrionuevo, el mentor de todo esto y su puñado de seguidores de la orgánica y renovadores, no tenían nada armado, lo que representa una vergüenza y la muestra q preparaban una trampa para otros que decidieron no participar y terminaron cayendo los tramposos en su propia trampa.
Tanta seguridad que dieron que todos participaban y que la interna sería una fiesta y tan groseros fueron para pergeñar la maniobra que Saadi que dijo que no iba a participar. Sin embargo, vio que se quedaba con los cargos del PJ de Barrionuevo y se metió; hubo que salir a armarle algo para legitimarlo por lo menos y no quedar también en las apariencias con una interna vacía. El colmo de los tramposos. Barrionuevo cayó en su propia trampa.
Florencio Santucho