No esta claro si se trató de una amenaza o de una decisión firme, que no se concretó solamente porque en el apuro se desatendió un detalle de la formalidad requerida, que la firma del renunciante, Fernando Jalil en este caso, fuera certificada por un escribano, la policía, un juez de paz o alguno, cualquiera, de los tres miembros de la Junta Electoral.
Como sea, la Junta Electoral no le aceptó la renuncia que presentó uno de los precandidato a intendente de la Capital, por la Alianza de Renovación y Alternativa Peronista, Fernando Jalil, hermano del ex diputado Raúl Jalil. El otro es el abogado Marcos Denett.
La noticia circuló ayer toda la mañana, y se confirmó cuando los apoderados de las otras líneas que participan de la elección interna presenciaron la presentación de la misma. De ahí se supo en todos lados, pero nadie consideró que la Junta Electoral, a su forma, también juega en la interna; ésta decidió rechazarle la renuncia a Jalil argumentando la falta de la firma de un escribano en el escrito correspondiente, sin considerar que cualquiera de los miembros de la Junta la podría haber avalado. Obvio, en el apuro, nadie reparo en el detalle.