Casi paralelamente a este nuevo aniversario del retorno a la democracia, vigésimo séptimo aniversario, se conoce este dato demoledor de la difícil realidad en que viven muchos catamarqueños: el hacinamiento.
Fue el dato que sobresalió de este censo que se realizó el ultimo miércoles, el elevado número de familias que están obligadas por la pobreza a compartir viviendas, en la provincia y en el país también.
A ese dato fresco, estremecedor, hay que sumarle los otros que ya conocemos de sobre, y en los cuales nuestra querida Catamarca ocupa lugares destacados, penosos: pobreza, indigencia, desempleo, subocupación, necesidades básicas insatisfechas, suicidios, mortalidad infantil, repitencia y abandono escolar; súmele a estos flagelos amigo lector, el que a Usted se le ocurra.
Una rápida revisión de nuestra condiciones actuales como sociedad arroja un resultado por demás negativo; es la señal de que nuestra democracia, que mañana cumplirá 27 años en recuerdo de las elecciones del 30 de octubre de 1983, esta en deuda con los ciudadanos.