Seguramente el primer mandatario catamarqueño esta libre de prejuicios de cualquier tipo; pero debe admitir que porta un virus que si no llega a constituir un prejuicio, por los menos lo indispone con los k.
Para el sábado a la mañana, nuestro gobernador fue invitado a participar del acto de inauguración de la decima Expo Productiva y Comercial de Frías, una evento donde también participan catamarqueños, porque están integrados de todas las formas posibles con la sociedad y la economía santiagueña. Pero Brizuela no fue, aunque el faltazo fue, en cierta forma, justificado.
“Desde Catamarca nos informaron que Brizuela del Moral no podría participar de la apertura oficial de la Expo debido a que tenía programado su participación en el vecino país de Chile, por lo tanto, en su representación lo hará su secretario de Hacienda, Horacio Ruiz, no obstante el Ministerio de Producción catamarqueño también ha montado un stand en la exposición”, señaló el presidente de la Agencia de Desarrollo Local de Frías, Ramón Sequeira, para justificar la ausencia.
Sin embargo, aunque la mentirita sirvió para justificarse con los santiagueños, Eduardo Brizuela del Moral no estuvo el sábado en el vecino país de Chile, estuvo entregando casas en Chumbicha. Es decir, que si hubiera querido, podría haber participado en el acto en Frías, como también justificarse diciendo que el compromiso era en Chumbicha, pero no lo hizo.
Al acto de Frías estaba previsto que lo encabece el gobernador de la provincia vecina de Santiago del estero, Gerardo Zamora, un radical devenido en kirchnerista furibundo, con quien Brizuela del Moral tiene muchas diferencias, pero relativas a los resultados y logros de uno y otro en la gestión; ciertamente es hasta necesario que se junte. A simple vista no saltan motivos como para que el gobernador catamarqueño se niegue a juntarse con el santiagueño, salvo que al verlo a Zamora a nuestro mandatario lo invada la bronca del que tuvo todo para ser y no fue. ¿Será?