El motivo que impulsó a este grupo de empleados de planta, contratados y contratistas, radica en que con la ausencia del concejal Marcial se pospuso el pago que ya debería haberse efectuado. Solo falta la autorización del presidente del cuerpo, a través de su firma, para que puedan cobrar los haberes y otros compromisos del municipio.
Según planteó Pedro Lagoria, quien hasta hace poco ejercía su cargo como intendente, el único autorizado para destrabar la situación es Rosario Marcial. También expuso la difícil situación que atraviesa el municipio debido a que prácticamente todas las acciones económicas están trabadas.
“Si está enfermo y no quiere venir al municipio, que presente la renuncia a la presidencia del Concejo para que quede Cáceres y haga el trámite bancario”, apuntó Lagoria.