El proyecto fue presentado por un concejal opositor al intendente de Bañado de Ovanta, quien pidió a través de esa iniciativa la suspensión de Guaraz en su cargo.
Ya se preveía un clima caldeado, luego de las acusaciones que la dirigencia justicialista lanzó contra el jefe comunal por “fraude” en las internas peronistas, críticas que fueron reiteradas una vez finalizado el proceso electoral.
Enterado del tratamiento de este proyecto, Elpidio Guaraz arribó al Concejo Deliberante acompañado por funcionarios de su gabinete y seguidores afines a su gestión, con el objetivo de frenar que los dos concejales opositores aprueben el proyecto.
En medio de incidentes, los concejales decidieron pasar a un cuarto intermedio debido a que se suscitaron numerosos disturbios que impidieron dar continuidad a la sesión.