¿Han buscado a esta pareja, se sabe quiénes son? Tampoco se ha profundizado sobre las revelaciones realizadas por el portero del edificio donde fue ultimado el profesional ni en relación a los dichos de uno de sus vecinos, Marcelo Alejandro Llimós. Ambos coinciden en señalar que en los días previos al descubrimiento del cadáver Esper fue visto en el inmueble de manera recurrente junto a un hombre de entre 45 y 50 años.
Tanto el trabajador como el residente en el inmueble señalaron que les llamó la atención el hecho de verlos juntos durante un tiempo prolongado ya que el hombre mayor -de aspecto formal, tez blanca y físico común- no poseía el perfil de las amistades que solían visitar al docente. ¿Quién es ese hombre, por qué no lo buscan? Los dos testigos dicen que lo reconocerían de inmediato”, señaló Pedroza.
En otro orden, el letrado señaló que en el material genético hallado en algunas prendas de Esper y en ropa de cama, pertenece a un masculino desconocido. Pero en el baño, en el cesto de basura, encontraron un tampón y papel higiénico, que, al ser analizados, determinaron que se trata de tejidos pertenecientes a una mujer. “¿No se había dicho que Esper estuvo alojando a una extranjera en su casa? ¿Se hicieron consultas a Migraciones? ¿Se sabe quién es ella?”, se preguntó el abogado.
En la lista de testigos no descartados por el juez de la causa se hallan: Alejandro Barrionuevo, Rafa Medina, Fabricio Calmejanes, Antonio Sáenz, Diego “Alex” Vanetta, Andrea “Lucía” Abregú, Karina “Abigail” Pérez y Cristian Matías “Enzo” Morcillo Castillo.
El abogado de Suárez contraataca y pide que investiguen a una mujer y dos hombres misteriosos
El abogado salteño Santiago Pedroza, quien se halla a cargo de la defensa del camionero catamarqueño detenido por el crimen del profesor Diego Esper, dijo ayer a El Tribuno que “la Brigada de Investigaciones no ha prestado suficiente atención a testimonios presentados ante el juez por el mejor amigo del occiso, Marcelo Ferril, quien declaró bajo juramento que una mujer lo estaba amenazando en forma constante, supuestamente enojada porque su esposo, que sería un rugbier, se veía constantemente con él
martes, 23 de noviembre de 2010
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