Los legisladores cobistas, que fogoneaban la sustitución de Morales, no asistieron a la reunión. El motivo fue que se encontraban en minoría para desplazar al jujeño, porque éste ultimo se apareció con el correntino Juan Carlos Marino, quien definía la votación.
Fueron ocho los senadores que apoyaron a Morales: Ernesto Sanz (Mendoza), que es el titular de la UCR; Luis Petcoff Naidenoff (Formosa), Juan Carlos Marino (La Pampa), Alfredo Martínez (Santa Cruz), José Cano (Tucumán), Mario Cimadevilla (Chubut), Arturo Vera (Entre Ríos) y Roy Nikisch (Chaco). Con el voto del jujeño, el total fue de nueve adhesiones.
Los cobistas que estaban dispuestos a desplazar a Morales eran Laura Montero(Mendoza), Eugenio “Nito” Artaza (Corrientes), Pablo Verani (Río Negro), Ramón Mestre (Córdoba) y Emilio Rached (Santiago del Estero).
Estos senadores pretendían el ingreso formal al bloque del correntino José María Roldán, y de los catamarqueños Oscar Castillo y Blanca Monllau. Castillo era el señalado para reemplazar a Morales. Con estos tres legisladores, sumaban ocho voluntades. El conteo daba ganador al jujeño, por un voto. Montero, Artaza, Verani, Mestre, y Rached, con los números en la mesa, decidieron no asistir a la reunión que se realizó este martes.
Luego del cónclave radical, Artaza dialogó con la prensa acreditada en la Cámara alta y aseguró: “Cobos nos pidió que no haya ruptura, pero la idea es formar un nuevo espacio de discusión, sería una especie de subbloque. Nosotros queremos discutir DNU, Consejo de la Magistratura y superpoderes”.
Por su parte, el líder de la UCR, Ernesto Sanz, manifestó que “los nueve senadores presentes ratificamos a Morales como jefe de la bancada, que es de 14 legisladores, hasta diciembre del año que viene”. Consultado por Parlamentario.com, el mendocino señaló: “Personalmente no tendría problema en aceptar a Castillo, Monllau y Roldán, pero primero deben dejar su bloque”.
Finalmente, Sanz explicó que “la vida interna del radicalismo es dinámica” y que su visión “es de una construcción hacia futuro”. La interna de la UCR en la Cámara alta, por ahora, está cada vez más lejos de solucionarse.