Según trascendió en mentideros políticos, Julio Cobos no vino a participar de ninguna fiesta provincial, su venida habría tenido que ver con ahuyentar los fantasmas que se ciernen sobre su candidatura presidencial.
Es que mientras buena parte del radicalismo nacional, tanto en el bando cobista como en las de sus rivales, todos creen que antes del fin del verano el vicepresidente se bajará de su aspiración.
Venirse hasta nuestra provincia, sin que nadie lo haya invitado, como reconocieron funcionarios de Casa de Gobierno en voz baja, con la escusa estupenda de la inauguración del estadio en la zona norte, significaba para Cobos ponerse nuevamente el traje de candidato, luego de un mes de "luto" por la muerte del ex presidente Néstor Kirchner.
Para colmo de males del mendocino, se sabe que en frente ya no tiene solo a Ricardo Alfonsín, sino que se sumó otro aspirante a la presidencia, el senador Ernesto Sanz; y no solo eso, se supo algunos dirigentes que antes tributaban al vicepresidente ya han levantado el teléfono para hablar con Sanz, quien les abrió los brazos y busca contenerlos.