No tiene mucho para presumir una fuerza política que no tiene qué presentar como serio tras 20 años de gestión al frente del gobierno provincial; obvio, al FCS no le interesa, a su dirigencia le interesa solo seguir al comando de las chequeras estatales. Por eso se rinden, mansitos, la mayoría por lo menos, no en Andalgalá ni en Valle Viejo claro, a la única evidencia, Eduardo Brizuela del Moral es el dirigente que mejor mide entre esa magra dirigencia.
Queda para otro análisis la cuestión de la calidad de la gestión de Eduardo Brizuela del Moral en los cargos públicos por los que pasó, 2 veces al frente de la gobernación provincial, 3 veces intendente, rector de la UNCA (adviértase que ni la provincia, ni la intendencia, ni menos la UNCA lucieron por algo; al menos no cuando las presidió Brizuela).
Como sea, Brizuela del Moral, por su increíble buena fortuna, es el único dirigente capaz de asegurar un triunfo entre los dirigentes que propone ese ramillete de familias que gobierna la provincia desde 1991. Pero aún así, a pesar de los ríos de tintas que se gastaron hasta ahora para develar si finalmente irá por su tercer mandato, no está claro que él sea quien encabece la fórmula en el 2011.
Hasta hoy juega con esa posibilidad. Sus voceos oficiales, La Unión y El Ancasti, no gratis claro, ya se pronunciaron sobre su seguro triunfo si finalmente es candidato. Pero él es quien no está seguro de esa postulación. Él todavía orejea el naipe; espera a ver como se resuelve la novela opositora. Si el peronismo se une o si finalmente se divide, y en cuantas listas se presenta en las elecciones de marzo próximo.
Ahí está puesta la atención de este gran elector que es Brizuela, construido a fuerza de errores groseros al frente de la administración publica, millones del erario público, el padecimiento de miles de pobres y una suerte a prueba de todo.
Si en la oposición finalmente hay unidad, es decir se une el PJ formal con el FPV, Eduardo Brizuela del Moral padre, deberá encabezar él la formula para la gobernación. Si no hay unidad, el bendecido puede ser Eduardito juniors; total!, el triunfo del oficialismo está prácticamente garantizado.
Con Eduardo padre echándose la campaña sobre sus hombros, con varios oponentes en frente que dividan la fuerza de los descontentos en Catamarca, en la primera familia de la provincia todo se agradece.