Energía: otras provincias avanzan, nosotros miramos

Nuestro sistema eléctrico colapsó; el crecimiento natural de la población y la falta de inversión en infraestructura básica determinaron la crisis que estalla cuando hace calor o frío. Mientras, el gobierno radical se preocupa por el impacto electoral, pero hace poco y nada; las ideas están, pero como provienen de la oposición, se desechan.  
miércoles, 11 de agosto de 2010 00:00
miércoles, 11 de agosto de 2010 00:00

Las últimas jornadas de intenso frío polar, otra vez la población catamarqueña sufrió la poca visión de futuro del magro gobierno provincial. Hubo días enteros en que prácticamente la mitad del territorio provincial padeció la falta de electricidad. El origen de tantos problemas es uno solo: el gobierno de Eduardo Brizuela del Moral sigue sin poder resolver la ejecución de un paquete de obras que se sabe son la solución de fondo a los problemas energéticos.

Increíblemente el problema energético, el que hace sufrir y padecer horrores a muchos catamarqueños, fue la escusa ideal para el último periplo por el verano europeo del gobernador Eduardo Brizuela del Moral, acompañado por su esposa, su secretario personal, mas una comitiva que fueron a interiorizarse de posibilidades de generación alternativas en Holanda, Alemania y Francia.

Quizás el primer mandatario, ocupado en resolver los problemas que prácticamente no le permiten reuniones de gabinete, ni exhibiciones publicas, menos aun una simple conferencia de prensa en las que se sepa que piensa de lo que pasa todos los días en Catamarca, desconozca lo que pasa en provincias vecinas.

Son varias las provincias que sufren el problema energético, aunque es cierto, ellas porque crecen, no como Catamarca que sufre porque en los últimos 20 años fue poco y nada lo que se invirtió en obras de infraestructura eléctrica; fundamentalmente porque la EDECAT de los Tasselli recibía los fondos nacionales para inversión y no los invertía, y ahora menos, la EDECAT brizuelista solo trata de tapar los agujeros que dejó aquella gestión que decidió el Frente Cívico y Social.

Por ejemplo, se sabe que la vecina provincia de La Rioja, además de haber hecho las obras que aquí no hizo el FCS, avanza fuertemente en la construcción del parque eólico mas grande del país. Pero no hablemos demasiado de La Rioja, provincia al cual el gobierno de Brizuela del Moral detesta (se entiende porque).

En la provincia de San Juan, minera también como nosotros, aunque con menos años de ingresos por regalías, es decir con menos fondos en la tesorería,  y con un Producto Geográfico Bruto menor al de Catamarca, prácticamente está comenzando una obra monumental, casi como el estadio de futbol con el que se encapricho Brizuela del Moral.

El gobernador Gioja, menos interesado en el futbol que nuestro gobernador, decidió construir una planta solar que será la más importante de Latinoamérica: los 20 MWp de potencia  servirán para abastecer de electricidad a unos 25 mil hogares sanjuaninos y los paneles fotovoltaicos que se utilizarán -la mitad móviles y los otros fijos- ocuparán unas 70 hectáreas. No solo eso, las obras, el mantenimiento de la planta y todo el negocio energético generarán cientos de puestos de trabajo.

Según dice el gobierno de aquella provincia, ellos están decididos en avanzar a la búsqueda de mas inversiones que tengan que ver con energías alternativas, especialmente la derivada del aprovechamiento de la radiación solar, donde San Juan junto con Catamarca claro, son las más aptas para estas plantas fotovoltaicas por la cantidad de días al año que tienen garantizada una buena radiación solar. La única diferencia son las decisiones que toman los gobernantes.

Otro ejemplo del camino a seguir para resolver la crisis energética, increíblemente, replica la idea que aquí en Catamarca presentaron legisladores de la oposición justicialista, y que por eso mismo no fue ni siquiera considerada.

Recientemente, hace días en realidad, el gobernador de la provincia del Chaco Jorge Capitanich, presentó al mercado bursátil en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la primera serie del Fideicomiso Financiero de Infraestructura Eléctrica.

El fideicomiso tiene una sola finalidad, loable se comprenderá, consiste en financiar la ejecución de obras de infraestructura eléctrica para localidades del interior de aquella provincia que padecen, aunque no tanto como Catamarca toda, un servicio eléctrico malo.

Según se informó, el activo principal del fideicomiso está compuesto por el “cargo específico tarifario” oportunamente creado e incluido en la factura de luz de la empresa Secheep, la EDECAT chaqueña, el cual ha sido cedido al fideicomiso. Así, el fideicomiso garantiza que los montos recaudados bajo dicho concepto tengan como único destino posible el financiamiento de las obras de infraestructura eléctrica, en el marco de la transparencia que implica el Régimen de Oferta Pública (Ley 17.811) en el Mercado de Valores cotizante, y bajo el contralor de la Comisión Nacional de Valores (CNV).

El fideicomiso podrá emitir valores fiduciarios por hasta la suma de $120 millones en una primera etapa, mientras que la primera serie de emisión de valores de esta etapa se efectuará por $40 millones, y sorpresivamente ya obtuvo la condición de “Investment grade”, es decir que es un producto ideal para inversores institucionales como ser las compañías de seguros, fondos de pensión o cajas previsionales, amén de ser un producto seguro y más que atractivo para el típico ahorrista individual de plazos fijos.

Son avances de provincias, concretos, soluciones de fondo para un problema grave, como es la falta de energía eléctrica, que no solo repercute en la vida cotidiana de los ciudadanos, sino que también afecta el desarrollo industrial; de allí dependen miles de puestos de trabajo. Ellas avanzan, nosotros, mientras, solo miramos.

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