Desde ya que las entidades financieras, cuando venden dinero, buscan ganarlo con los ingresos que tienen por intereses, comisiones, spreads o lo que fuere. Eso explica que la banca privada concentre sus sucursales en los grandes centros urbanos del país.
Según un informe del Banco Central, de las 2720 filiales bancarias que hay en todo el país, la mitad se localizan en Capital Federal y provincia de Buenos Aires. Y un 25 por ciento en Córdoba, Santa Fe y Mendoza.
En el otro extremo del ranking, por sus exangües economías claro, aparecen Chaco donde hay registradas 17 sucursales bancarias; en La Rioja, 13; en La Pampa, 12 y Catamarca, la cenicienta, apenas 7.
La actual Ley de Entidades Financieras de la última dictadura militar, que por estos días es materia de polémica porque se pretende sustituirla, no regula la distribución geográfica de las sucursales bancarias. En la primera reunión que mantuvo la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, con las cámaras que representan a la banca les solicitó a los empresarios la apertura de nuevas sucursales en el interior del país. Incluso instrumentó un sistema de incentivos para la apertura de mini-sucursales.