En los actos en los que su presencia es obligatoria, generalmente llega tarde y en un vehículo distinto; no anticipa sus viajes al exterior con suficientes anterioridad; los actos patrios en la provincia los organiza y preside lejos de los aglomerados mas populosos; su gobierno no tiene una agenda en internet que permita conocer que actividades tiene programadas para sus jornadas de trabajo; visita esporádicamente su despacho en Casa de Gobierno o de sorpresa se aparece también las obras que le interesan; tampoco participa de viajes o encuentros con otros mandatarios provinciales. ¿Qué pasa con Eduardo Brizuela del Moral?
En la asamblea del 1º de mayo pasado, realizada en la sala Ezequiel Soria, llegó engañando al pueblo que lo esperaba en la Plaza 25 de Mayo en un vehículo distinto al que usa habitualmente. El convoy de 4X4 y vehículos policiales llegó raudamente y cuando comenzaron los canticos de rechazo y de apoyo, él, Eduardo Brizuela del Moral, se bajó de un auto distinto.
Del último viaje para “indagar” en el estupendo verano europeo sobre distintas posibilidades de energías alternativas, la ciudadanía se enteró cuando él y su entorno ya estaban hospedados en un sobrio hotel de Buenos Aires a la espera de la partida de su vuelo desde Ezeiza. Aunque se sabe que los periplos europeos siempre suceden a alguna elección, esos días antes la UCR había elegido autoridades, a muchos sorprendió la reserva que se impuso al viaje.
Los actos patrios del 9 de julio y el 25 de mayo, especiales estos por tratarse del año del bicentenario de la patria él los conmemoró en San José, Piedra Blanca, y en Icaño, La Paz; o sea, en poblaciones pequeñas, cuando todos los municipios organizaron actos importantes, en especial los mas cercanos a la Capital, Valle Viejo por ejemplo.
Casi todos los gobiernos de provincia y la presidencia de la Nación también, publican en internet cuales son las actividades en las que está prevista la presencia de los titulares esos gobiernos. El de Catamarca no; entonces es difícil enterarse, por ejemplo, cuando va a reunirse Eduardo Brizuela del Moral con los popes de los gremios que reclaman airadamente entrevistarlo desde hace tiempo. Ni pensar entonces sopesar la ardua tarea cotidiana de un primer mandatario, salvo esas panorámicas que distribuye prensa oficial que lo muestran de visita en su querida obra del estadio o con algún rico y famoso que visita la provincia.
En las últimas semanas los mandatarios de provincias vecinas, todos prácticamente, acompañaron a la presidenta Cristina Kirchner a sus viajes comerciales a Canadá, Rusia y China; son mercados importantes como pocos en el mundo, considérese que en esos países residen los titulares de capitales que invierten en actividades económicas como la minería; pero nada, Eduardo Brizuela del Moral no participó de esas delegaciones.
Tampoco estuvo el viernes pasado en un encuentro importante del ZICOSUR, la zona de integración comercial en la que Catamarca participa junto a varias provincias argentinas mas, mas otros estados subnacionales de países vecinos. El encuentro se concretó en Santiago del Estero, pero nada, Eduardo Brizuela del Moral tampoco participó.
Queda la impresión que nuestro primer mandatario eligió una forma de gobernar que prefiere la mas absoluta reserva de sus actos y sus actividades, casi como temiendo la exposición publica, prácticamente desde la clandestinidad, bien entendida por supuesto, pero desde la clandestinidad al fin y al cabo.