Entre ayer y hoy, se reúne en la vecina provincia de Tucumán, el XXII Encuentro del Comité de Integración NOA-Norte Grande, que busca potenciar el acercamiento entre la Argentina y Chile. Allí, otra vez, dio la nota el gobierno catamarqueño, que estuvo ausente.
Entre una centena de funcionarios de ambos países, se destacó la presencia de los gobernadores José Alperovich (Tucumán), Juan Manuel Urtubey (Salta) y Walter Barrionuevo (Jujuy); el intendente regional de Antofagasta (Chile), Alvaro Fernández Slater; y los embajadores Adolfo Zaldivar Larrain (de Chile en la Argentina) y Ginés González García (de Argentina en Chile).
El encuentro tiene la finalidad de profundizar la integración del NOA argentino con la región del norte chileno, en el entendimiento de que "si la hacemos bien (a la integración comercial), tendremos mejores condiciones de vida para nuestra gente”, como dijo en su alocución el embajador trasandino en Argentina, Adolfo Zaldívar Larrain. “Por eso no podemos seguir dilatándola, no hay nada que lo justifique", se quejó. Como sea el gobierno de Eduardo Brizuela del Moral, no parece entenderlo así.
Con su ausencia, siendo Eduardo Brizuela del Moral el máximo representante de Catamarca, una provincia que integra el NOA, que gasta millonadas mensualmente en viáticos de funcionarios de una Secretaria de Integración Regional, no parece entender que la formación de bloques regionales nace básicamente de una necesidad funcional, en que cada uno de los Estados que decide integrarse, lo hace porque ve en ello una oportunidad de aumentar el bienestar de sus ciudadanos.
La pobre gestión gubernamental actual, no por falta de recursos claro, puede dar fe de la incapacidad de los estados modernos de satisfacer las cada vez más complejas necesidades de la población. Para colmar esas carencias, es que se proponen la creación paulatina de una red de organizaciones internacionales que pretenden ir asumiendo la gestión de sectores concretos (agricultura, energía, defensa, por ejemplo).
Se gestaría así un sistema aterritorial de transacciones, encargado de satisfacer, con la colaboración de los gobiernos estatales, las necesidades de los ciudadanos. En el gobierno provincial, eso tampoco parece importar.