Se supo que Krapp presentó su renuncia y que se espera la llegada del gobernador Eduardo Brizuela del Moral para decidir la suerte de la polémica funcionaria.
La citación a la cámara de diputados donde dejó mal parado al gobernador y al propio ministro de Hacienda Mamerto Acuña al sostener que no contaba con presupuesto, la inmediata desmentida de Acuña afirmando que Turismo había ejecutado menos de la mitad de su presupuesto y el posterior escándalo por la concesión de la hostería del Portezuelo a su propio hijo, terminó por sellar la suerte de la mujer mas resistida del gobierno.
Hay versiones que indican que desde el entorno de Brizuela del Moral se le sugirió que se “vaya” para no perjudicar aún mas al gobierno, algo que Krapp ejecutó inmediatamente. Curiosamente donde mas se festejó la versión de la renuncia fue en la propia casa de Gobierno y dependencias oficiales.
Por caso, ayer por la mañana en una reunión de gabinete encabezada por Marta Grimaux se le pidió a Krapp explicaciones por el modo operandi de la concesión de la Hostería del Portezuelo porque se detectaron ciertas improlijidades en su privatización.
Es que para muchos en el oficialismo la triangulación por la Hostería del Portezuelo que paso de Turismo de la provincia a Municipalidad de Ancasti y desde allí a Maximiliano Walter, hijo de Krapp, tiene pasos administrativos pocos claros que comprometen seriamente al oficialismo ante una eventual interpelación o pedido de informes.
Aparentemente esta situación mas el entredicho con Mamerto Acuña ofuscó al propio Brizuela del Moral que se vio obligado esta vez a soltarle el brazo a su protegida. Es que los tiempos electorales ameritan recambios urgentes.