El próximo lunes 27 de septiembre, se conmemora el Día Internacional del Turismo y aunque como se comprenderá no es un tema del cual el gobierno radical quiera hablar, ya hay que pensar en los acto para la celebración.
Años anteriores (es cierto, con pocos motivos para festejar, curiosamente igual que ahora), el Frente Cívico, el gobierno exitoso de Eduardo Brizuela del Moral, organizaba eventos deportivos, concursos fotográficos y hasta celebraciones religiosas para la celebración.
Este año, por las derivaciones políticas de los últimos acontecimientos, el escándalo por los desvergonzados negociados, por el aprovechamiento casi delictivo de los recursos que en teoría son de todos (a propósito, ¿no habrá un fiscal, algún loco en el Tribunal de Cuentas aunque más no sea, dispuesto a investigar lo que en cualquier lugar del mundo se llama tráfico de influencia?), los ánimos en el oficialismo están por el piso.
Como sea, la gestión gubernamental sigue, sin Catalina Krapp, pero sigue; todo sigue…la vida sigue. No hay hasta la fecha novedad sobre preparativos respecto a la celebración. Igual, como dice el primer mandatario, el “turismo es política de Estado”, por lo que cabe esperar alguna novedad, porque algo se ira hacer; una celebración religiosa por lo menos, no una extremaunción, en absoluto, sino algo que demuestre el recogimiento del momento.