En la primera reunión para definir conformación de la comisión investigadora los diputados frentistas ya se retiraron reclamando cuatro, y no tres, integrantes sobre un total de diez. Igual son minoría.
Como enseña la sabiduría popular, del dicho al hecho, hay un largo trecho; sobre todo si de lo que se trata es investigar las evidentes irregularidades de funcionarios privilegiados en la gestión de Eduardo Brizuela del Moral.
Ayer nomás, en la primera reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales, para definir la conformación de la comisión que investigue el proceso de concesión de las hosterías provinciales durante la gestión de la cuestionada Catalina Krapp, los diputados representantes del brizuelismo se retiraron quejándose porque tenían asignados tres y no cuatro representantes.
El argumento es definitivamente fútil si considera que cuatro representantes en la comisión, sobre un total de diez que la integrarían, es un número tan minoritario como tres. El objetivo consistía en plantear un argumento que justifique su no participación en la comisión que deberá establecer el procedimiento por los cuales el hijo de Catalina Krapp terminó en la administración de la Hostería Polo Giménez.
No integrándola, los legisladores representantes del Gobierno provincial, pretenden deslegitimar la actuación de la Comisión Investigadora , que muy posiblemente vaya a estar integrada en su totalidad por legisladores que no representan los intereses del radicalismo.