Si bien nadie lo admitió oficialmente, fuentes gubernamentales precisaron que en la reunión se abordaron temas y problemáticas que deberían tener una solución antes de fin de año, cuando falte un poco más de dos meses para las elecciones que seguramente serán en marzo.
La idea fue comenzar a diseñar una agenda de temas prioritarios con el propósito de llegar a marzo lo mejor posible para evitar embates de la oposición.
Para ello, el gobernador pidió a sus colaboradores que aumenten los controles administrativos en sus respectivas áreas, ya que no quiere que algún hecho de corrupción o de desprolijidad en el funcionamiento de algunos ministerios o reparticiones, salpique al Gobierno y lo expongal nuevamente ante la opinión pública como ocurrió con la Hostería Polo Giménez, hecho por el cual debió soportar un costo político importante.
"El margen de error es cero, y más si se viene una eventual campaña electoral de cara a los comicios de marzo", graficó una fuente gubernametal.