Después los jerarcas de la iglesia se quejan de porque la religión se convertido en algo prescindible para los ciudadanos comunes. Es que definitivamente han sido abandonados a su suerte, no solo por la dirigencia política, sino que por la religiosa también. Sino no se entienden porque después de un año de haber anunciado la intención de convocar a una mesa de diálogo social, hasta hoy en día no se concretó.
Al realizar el anuncio, Urbanc dijo que lo “motivaba mucho el tema del Bicentenario; creo que es el aporte que, como cristianos y creyentes podemos hacer: volver a convocar, como en la crisis de 2001, al diálogo social".
"Dios mediante, desde la Pastoral Social queremos generar esos ámbitos de diálogo en los que podamos ser constructores de la sociedad y, para eso, nos tenemos que sentar a hablar, deponer nuestras prepotencias, ser humildes"; hasta la fecha, con las enormes necesidades de miles y miles de catamarqueños, no se sabe de ninguna reunión organizada.