Ayer, Mario Perna, en otro de sus extensos soliloquios mediáticos ya insinuó cambios en su gabinete; hoy mismo, en la pagina de internet del Ministerio de Educación, ya aparece como vacante la jefatura de la Agencia de Educación Superior, que venia ocupando Carlos Ibáñez.
Es que Ibáñez no está mas en el cargo; harto de estar al “cuete”, como dirían los adultos mayores, “pintado”, los mas jóvenes, presentó su renuncia y se fue. Los motivos, Perna ni su equipo los reconocerán, menos los dirán.
El problema de fondo es la política interna impuesta por el verborrágico ministro Perna, que a la luz de los resultados concretos no se diferencia mucho de la de su antecesor, Eduardo Galera, solo que con más presencia mediática; tal vez por haberse rodeado el nuevo Ministro de gente relacionada con periodistas y medios de comunicación.
Como sea, los resultados de la gestión, según se comenta en voz baja en cualquier oficina del área, no permiten ilusión alguna; considérese que ni siquiera la necesidad de modificar el actual formato educativo de EGB y Polimodal por el de secundaria y primaria podrá implementar próximamente; en el 2011 seguro que no.
Son muchas las causales de este nuevo fracaso. Aparece como principales la estrangulante restricción presupuestaria de esta y todas las áreas del gobierno brizuelista, pero en Educación hay que sumarle la depreciación jerárquica de las jefaturas de los distintos niveles, antes direcciones ahora jefaturas y el excesivo deliberacionismo inconducente impuesto por el propio Perna.