Representantes de los sectores que protagonizan una tórrida interna en la Unión Cívica Radical mantuvieron una reunión previa al encuentro de todos los sectores radicales que participarán de la Convención que Marta Grimaux convocó para el 19 de enero próximo.
Los dos sectores radicales, el oficialismo, que se encolumnan detrás de la figura de Eduardo Brizuela del Moral, y el MIRA, donde se encolumnan seguidores del intendente Gustavo Roque Jalile y detractores partidarios del primer mandatario, protagonizan una divertida interna en la principal fuerza del Frente Cívico.
Esa relación, tensa ciertamente, que llevó a diputados jalilista a aliarse a representantes peronistas de la Cámara de Diputados para vengarse de la discriminación palpable que sufre la intendencia de Valle Viejo, es la que hace temer al brizuelismo por las derivaciones electorales que podría tener.
Por eso, desde el oficialismo brizuelista/castillista se decidió no tensar la cuerda con el jalilismo y acordar, cualquier cosa, a cambio de que en las elecciones del 13 marzo aporte sus votos a la candidatura de Eduardo Brizuela del Moral.
Al término del primer encuentro de los dos sectores, el locuaz diputado Alfredo Gómez consideró el cónclave como "un primer encuentro, para que se conozcan las aspiraciones que tenemos como sector, y ver cuál es la postura de ellos", a la vez que mencionó que su sector reclamó "nuevos interlocutores" para avanzar en consensos: "A (Juan Pablo) Millán y (Rubén) Herrera ya no les creemos", reconoció.
Pero el díscolo sector radical chacarero se animó a meterle presión al oficialismo brizuelista y castillista; "apurar gestos" aseguró Gómez, el operador del intendente Jalile.