En el chalet de Luis Barrionuevo, jefe del gremio gastronómico, ubicado en Punta Mogotes, está todo listo para que el miércoles de la semana que viene los jefes sindicales que militan en el antimoyanismo disfruten del tradicional asado de verano.
“Vamos a fijar un piso para las negociaciones salariales del 35 por ciento, esa es la inflación de los alimentos”, explicó a Infobae.com una fuente cercana a Barrionuevo. También insistirán con el reclamo por los aportes a las obras sociales que “retiene el Gobierno Nacional y que ya asciende a 3.500 millones de pesos”.
Compartirán la comida junto a Barrionuevo, Carlos Acuña (Estaciones de Servicio), Vicente Mastrocola (Plástico), Angel García (Seguridad), Horacio Vádez (Vidrio) y Luis Cejas (Viajantes), entre otros dirigentes.
Barrionuevo invitó a la cumbre gremial al sector conocido como los “Gordos”, cuyos referentes son Armando Cavalieri, Carlos West Ocampo y Héctor Daer. La candidatura presidencial de Eduardo Duhalde tiene el respaldo de la CGT Azul y Blanco.
Los dirigentes gremiales también tendrán tiempo de relax porque está todo “preparado para la competencia de clavado en la pileta de natación, campeonato de truco y de sapo”.
FUENTE: Infobae,com
Ocurre que, a su vez, el dirigente Moyano desde la otra CGT ha anunciado que “el piso” para futuros reajustes salariales será del 20 por ciento como forma de emparejar con la inflación que los trabajadores estiman en más de un 25 por ciento.
Tanto Barrionuevo como Moyano manejan números que no tienen nada que ver con lo informado por el Gobierno que, a través del INDEC, dijo que “la inflación del año 2010 fue del 10,9 por ciento”.
Es evidente que tal cifra carece de sustento los gremialistas, una vez más, “la tienen re-clara” en las cuestiones salariales. Habrá que ver qué opinan los empresarios, amparados en cierto modo por lo que dijo la Presidente, que recomendó “prudencia en las tratativas”.