Las relaciones entre el ccastillismo y el brizuelismo no pasan por el mejor momento. Es que existen desconfianzas en la tropa del ex gobernador Oscar Castillo por lo que pueda hacer hoy el Movimiento Renovador. Por eso decidieron aplicar la estrategia de la prostituta, que antes de bajarse cualquier prenda reclama el pago. Esto es concordante con la amenaza de no dar quórum en la Convención si finalmente no hay certezas de que se respeten espacios.
Seguramente habrá arreglo, porque esa pareja política que integran Oscar Castillo y Eduardo Brizuela del Moral ha sido prodiga en ese sentido. Como sea, el castillismo está decidido a no dejar pasar la oportunidad de diferenciarse con el siempre bien mirado políticamente Brizuela del Moral.
Dirigentes del sector anticiparon que en plena Convención Radical, fiesta armada para que se proclame la re-re de Brizuela, ellos recordarán las actas fundacionales del FCS, en donde figura asentada la repugnancia que provocaba antes la posibilidad de los terceros mandatos consecutivos. Claro, antes nunca se pensó en que sería el impoluto Brizuela quien se aprovechara de esa alevosía política.