Por caso, una mujer embarazada, a quien se le practicará una operación cesárea para dar a luz a su hijo, se le pidió comprara la medicación necesaria; es decir que a pesar de tratarse de carecer de recursos ella debía correr con los gastos de esa compra de medicamentos.
Los casos de mujeres que reclamaban por el “pedido” de la nueva maternidad, son varios y la falta de medicamentos es reconocida por el personal del centro de salud, quienes admitieron la escasez de determinados medicamentos, especialmente aquellos que son utilizados en partos de riesgo.
Por su parte, desde la Dirección de Administración de la Maternidad, se reconoció que, desde que abrió sus puertas el 26 de octubre del año pasado, los insumos para la atención de las mujeres parturientas eran provistos por el Hospital San Juan Bautista y hasta por el Banco de Sangre.