Avatares de la política local, mediocre como es, la ubican hoy como la segura candidata oficialista a quedarse con ese premio, pero para justificarlo se recolecta “apoyos” de indigentes de todo calibre.
Hace unos meses, opositores internos a la mayordoma de la UCR, Marta Grimaux de Blanco, crearon una cuenta en Facebook, presentándola como candidata a intendente por la Capital. De inmediato, la dirigente radical se encargó de desmentir semejante pretensión a la vez que intimó a los responsables del sitio para que de inmediato bajen esa malintencionada página.
Pero circunstancias increíbles de la magra política local la ubican a Marta Grimaux de Blanco como la precandidata más segura a quedarse con esa candidatura. Es que luego del enaltecedor portazo de Ricardo Guzmán a la re-re en la intendencia, el FCS se quedó sin candidatos serios para el principal distrito electoral de la provincia.
Y como dice la sabiduría popular, que en el país de los ciegos el tuerto es rey, la Grimaux, a pesar de sus condiciones aparece hoy como la mas seria candidata a quedarse con el regalo, porque sus oponentes del momento no tienen su padrino, ni Luis Fadel, ni Pedro Casas ni nadie.
Pero semejante regalo político obliga a que el movimiento renovador de la UCR lo justifique con apoyos exagerados, que bien vistos fácil es advertir que son truchos (entiéndase por truchos, los apoyos falsos, forzados y los poco serios).
Es cierto, este tipo de “apoyos” parecen estar de modo en este tiempo y los exhiben todos los aspirante a cualquier cosa en el oficialismo. Supuestamente los brindan desinteresadamente empleados del interesados, receptores de sus dadivas, asociados a cooperativas que si no firman se quedan sin esas changas con las que sobreviven, familiares y amigos personales. Vergonzoso.