Coco Quintar no comprende que debe hacer un puente sobre el Rio Abaucan

Amado David Quintar le debe todo a Fiambalá, pero a pesar de esa deuda sigue sin hacer lo único sensato que podría hacer Fiambalá, que es construir un puente sobre el Rio Abaucan.

jueves, 27 de enero de 2011 00:00
jueves, 27 de enero de 2011 00:00

Coco Quintar, personaje pintoresco entre los pintorescos, le debe todo a Fiambalá. Primero fue delegado comunal durante la dictadura militar, entre 1981-1983, cuando gobernaba la provincia su amigo, Arnoldo Castillo. En esos años, Fiambala no había sido elevada a la categoría de municipio. Entre 1985 y 1989, fue diputado provincial; y desde 1991 a la actualidad, por casi 20 años consecutivos, es intendente. Pero no solo eso, ya ubico su sucesión. Su hijo Bernardo, actualmente senador provincial, es su seguro heredero; él y su más estrecha colaboradora, la concejal Fany Salva.

Pero tantos privilegios para su persona y su familia, de una población verdaderamente pobre, no conmueven a Quintar. Lo único que podría hacer para favorecer a Fiambala, aparte de renunciar a tantos privilegios, no lo hace.

Se trata de un puente sobre el Rio Abaucan, que bordea el pueblo, pero que cuando crece ante la menor lluvia, deja incomunicada a las termas, que son las verdaderas joyas de esa población por el turismo que convoca. Pero nada, tantos años en el poder, y Quintar nada.

La historia de siempre se repitió etos dias. Entre la noche del lunes y la madrugada del martes, una lluvia caída en la zona de las termas ocasionó un importante aumento en el caudal del Abaucán, dejando a varios turistas varados del otro lado del río, sin poder cruzar. Esta postal, es eterna, peligrosa y amenazante para el turismo que llega a Fiambala. Pero Quintar, especial como es, no alcanza a dimensionar.

Recursos sobran. Considerese que en tantos años en la intendencia algunos recursos podría haber destinado a concretar la necesaria obra de un puente. Pero nada. Lo último que se le ocurrió a Quintar fue construir un Cristo, de 18 metros de alto. Pero el puente, más urgente, más necesario, no.

La increíble obra del Cristo produjo discrepancias entre los pobladores fiambalenses como se comprenderá, fue financiada con recursos provenientes de regalías mineras, por eso el expediente se encuentra en el despacho del Tribunal de Cuentas para su aprobación, pero de puente nada. Asi que quienes deseen conocer las termas de Fiambalá tendrán que seguir esperando que no llueva ni una gota en la zona, porque sino quedarán varadas. Increible.

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