Planteó su desacuerdo con la movida y explicó que se puede estar en desacuerdo con algunas acciones del gobernador, pero que de ninguna manera se puede remar contra la corriente y agregó que “a este muchacho lo están haciendo meter la pata fieramente”.
Al ser consultado acerca de quiénes son los asesores, mencionó algunas referencias que nos alcanzaron para suponer esos nombres. Dijo que él había hablado con Páez acerca de lo inconveniente de las elecciones y de la corta vida que éstas tendrían”.
Por supuesto, no me dio ni bola por lo que he tomado la decisión de renunciar porque no puedo prestarme a esta jugarreta. Además, yo no estoy de acuerdo con el tema minero, pero de la manera en que hoy se maneja, pero considero que es necesaria la actividad porque es la única manera de que la provincia se desarrolle y crezca. Aspiro a que se hagan los controles porque así... ¡No!”, agregó Moreno muy suelto de cuerpo.
La cuestión es que el pobre Páez no pega una. Y desde la convención celebérrima, al parecer ha quedado muy mal parado, consigo mismo y con su entorno. En realidad, ya no cierra ni para dentro ni para fuera y el partido se le desmorona poco a poco.
¡Qué pálida para la CPR! ¿Qué onda, che Chichí?