Voceros cercanos a Perea, saltaron indignados al escucharlo porque –aseguraron- no se habló de candidaturas ni de bendiciones. Mucho menos para él que en su gestión cono presidente del cuerpo legislativo dejó mucho que desear y además, no supo defender ni asumió compromiso para con el proyecto político que se encarna desde el municipio, ya que todos os proyectos en contra del mandatario se aprobaron “por unanimidad” para poner trabas al accionar municipal. “No va a ser candidato nada y menos para intendente porque la gente no lo quiere!”!” aseguraron los voceros en una clara lectura de la realidad.
Los mismos dirigentes aseguraban que aún no hay candidatos en el FPV, más allá de que se sigan barajando varios nombres como Miguel Morales, Luis Garzuzzi, Eduardo Rosenheck y algunos otros chilicotes sin relevancia social ni política.
Es dable mencionar además, que el nombre de Garay ha desaparecido de esa grilla de postulantes porque efectivamente, su gestión como concejal presidente no ha trascendido lo suficiente como para perfilarlo como “candidateable” en una comunidad signada por el conflicto social generado por un insignificante grupo de sediciosos que aún tiene deudas con la justicia morosa.
La realidad nos muestra que el más nombrado y el que promete tener más chances en esta puja, es Miguel Morales de quien ya hablamos en ediciones anteriores, el que obtuvo más votos en la interna partidaria, aunque la Ley de Lemas haya dado el triunfo a Jorge Ramos, y cuyo nombre encabeza varias encuestas que se realizan en la ciudad, transformándose en interesante candidato que está siendo tentado por varios sectores.
El asunto ahora es esperar que la dirigencia de la capital decida si finalmente el FPV irá unido al PJ orgánico. Para ello, faltan aún algunos días y la masa de peronistas espera ansiosa que así sea.