El mandatario kirchnerista amplió, mediante un decreto, el monto que se destinará para adquirir la aeronave, modelo 2007 y procedente de EE. UU. Así, con la ayuda de la Legislatura y un decreto polémico, Alperovich adquirirá su tercer avión desde que asumió su mandato y se inscribe en la lista de funcionarios que concretaron polémicas compras de aeronaves, como Ricardo Jaime, ex secretario de Transporte de la Nación y hoy procesado por la Justicia.
Del incremento de la inversión en casi $ 6 millones dispuesto por decreto por el gobernador, $ 4,4 millones serán para pagar los intereses que genere el crédito que otorgará el Banco del Tucumán, perteneciente al grupo Macro, del empresario Jorge Brito, aliado de la Casa Rosada. Se asignarán, además, $ 1,3 millones a "tareas de gestión administrativa y bancaria, viajes, viáticos a empleados estatales, combustibles y cierto equipamiento extra".
La Cámara, controlada por el oficialismo, había autorizado al Poder Ejecutivo a contratar en forma directa con la empresa Bombardier Aerospace Corporation la adquisición del avión matrícula N545LF por 7,8 millones de dólares. Al cambio de ayer, la suma asciende a $ 31,2 millones.
Lo curioso es que en la ley 8372, sancionada el 30 de noviembre último, el monto aprobado era para cubrir todos los "gastos inherentes a la reserva de la aeronave, al traslado de la misma desde EE.UU., a su matriculación, a la provisión e instalación de equipamiento aerosanitario". Con el decreto 4280/3 firmado el 9 de diciembre último por Alperovich y el ministro de Gobierno de la provincia, Edmundo Jiménez, se destinaron $ 600.000 para la ampliación para equipos sanitarios.
La provincia, en definitiva, gastará $ 36,9 millones (unos US$ 9,2 millones) para incorporar la tercera aeronave del gobernador. Primero compró un helicóptero Bell Textron y luego un Cessna Citation Bravo, que iba a ser para uso sanitario y oficial. Las tres aeronaves fueron adquiridas por contratación directa.
Una alta fuente del Tribunal de Cuentas advirtió que no se podía ampliar el monto destinado al avión mediante un decreto. Lo podría haber hecho, añadió, a través de un decreto de necesidad y urgencia.
Una nave lujosa
"Es un escándalo", dijo el legislador provincial Esteban Jerez (Bloque Alberdi), al protestar por la compra de la nave. Y añadió "Es un avión lujoso que no será para uso sanitario como dice el gobernador sino que terminará siendo para que los funcionarios viajen más cómodos como quieran y cuando quieran".
"Todas las variaciones presupuestarias tienen que pasar por la Legislatura. El martes se reúne la Cámara para aprobar los pliegos de quienes asumirán como jueces y podríamos tratar el tema allí", explicó el legislador.
Según el Gobierno, no hace falta convocar de nuevo a la Legislatura porque la ley sancionada en noviembre autoriza a la provincia a contraer un préstamo para adquirir la aeronave.
El senador nacional José Cano (UCR) cuestionó la discrecionalidad del gobernador para usar los fondos. "No tiene prioridades. Tenemos el 40% de la población por debajo de la línea de pobreza, hay sectores que no tienen agua potable y el gobernador gasta más de $ 30 millones en un avión. Seguramente la nave será para que el gobernador y su familia paseen por Punta del Este", se quejó.
Alperovich está en estos momentos de vacaciones allí, en la playa uruguaya. Viajó el domingo, después del mediodía, en el avión Cessna Citation Bravo que la provincia había comprado en 2006 para uso sanitario y oficial.
"Nadie puede oponerse a que la provincia tenga un avión sanitario, pero ya tenemos uno. La provincia no puede darse el lujo de malgastar así el dinero. Primero hizo construir una Legislatura que cuesta más de $ 140 millones y ahora el avión. Son casi $ 200 millones que se podrían haber usado para crear fuentes de trabajo genuina", sostuvo el candidato a gobernador por el radicalismo.
Supuestamente, la provincia iba a vender, también en forma directa, los aviones Aerocommander AC 690 A y Piper Navajo PA 31 P, a la cotización de mercado, pero que no podrá ser inferior al 75% del precio que fijen los organismos técnicos oficiales, según aclara la ley que autorizó la compra de la aeronave.
Hasta ahora nada se sabe del paradero de esas dos máquinas.
LEARJET60XR
Año de fabricación: 2007
Fabricante: Bombardier Aerospace
Capacidad: 8 a 10 pasajeros
Medida: 17,8 m de largo
Velocidad: 859 km/h
Fuente: La Nación
Sin el menor ánimo de polemizar, estimamos como algo necesario señalar en primer término que la compra de una aeronave, de un camión o de un inmueble no es un gasto, como se afirma en el título; es una inversión y el patrimonio del Estado se enriquece por el monto de esa adquisición. No es motivo de estas líneas hacer un análisis del valor de depreciación que pueda existir con motivo del uso del bien en cuestión. Ni nos proponemos “enmendarle la plana” al diario de los Mitre.
Tampoco vamos a incursionar en el campo destinado a determinar si el Gobernador Alperovich, al veranear en Punta del Este, o trasladarse en el avión Cessna Citation Bravo está faltando a los deberes de funcionario público.
Nos parece digno de destacar el impacto que tienen las cifras vinculadas con el precio de una aeronave. Es un dato poco conocido que la gente no maneja con la familiaridad que lo hace cuando se trata de un automóvil, una camioneta, una moto o una bicicleta o cualquier otro elemento de uso más o menos corriente.
Las cifras en dólares nos mueven a multiplicar –automáticamente-, por cuatro y así surgen números poco menos que alarmantes.
Curiosamente, no dice el diario La Nación que ese Lear Jet 60 XR del año 2007, si fuera nuevo costaría aproximadamente el doble de lo que está previsto pagar. Tampoco se mencionan cuestiones relacionadas con la configuración y el equipamiento de la aeronave. Como simple dato ilustrativo cabe destacar que una camilla homologada para ser utilizada en los vuelos sanitarios cuesta cerca de doscientos mil dólares. Y el hombre de la calle pensará que se trata de un robo a mano armada porque piensa en una camilla como las que usan en las ambulancias e ignora que una homologada es un conjunto de elementos muy complejos dispuestos para asegurar una correcta atención y la supervivencia de un enfermo durante un vuelo sanitario.
Desde el punto de vista económico- aeronáutico no es aventurado señalar que el Gobernador Alperovich, tal vez sin saberlo, hará una buena inversión. Un jet de ejecutivos como el que incorporará Tucumán a su flota es uno de los mejores aviones del mundo. El primer Lear Jet voló en 1964 y desde entonces miles de estos reactores recorren los cielos del planeta brindando satisfacciones a sus poseedores.
En otro orden de ideas vale recordar la existencia de un proyecto en la Dirección Provincial de Aeronáutica de Catamarca destinado a encarar la compra de un jet de ejecutivos y un helicóptero. Ignoramos el grado de avance que puedan tener las gestiones –si las hubiera-, vinculadas a este asunto. El su momento se mencionaron cifras que oscilaban entre los ocho y los trece millones de dólares para la compra de los dos aparatos.
Veremos qué pasa si –llegado el momento-, el Gobierno resuelve efectuar esa compra. Habrá quienes la aprueben y quienes pongan el grito en el cielo clamando por la falta de viviendas y la crisis energética, entre otras cosas.
Tal vez haya quienes piensen en salvar una vida con un vuelo sanitario o apagar un incendio con un helicóptero hidrante. Son -como se dice habitualmente – “puntos de vista”.