APOSTILLAS, CENSURAS, AMORES Y ODIOS DE UN €ŒPIGMEO INTELECTUAL€ II

Dime con quién andas y te diré quién eres

La letrada, hermana del abogado antiminero Julio Andrada, habría sido recomendada para accionar contra catamarcactual por la contadora Adriana Argerich, amiga del empresario y ex funcionaria provincial durante el gobierno del doctor Ramón Saadi.
martes, 18 de octubre de 2011 00:00
martes, 18 de octubre de 2011 00:00

Como es de público conocimiento, Don Silvestre Zitelli ha iniciado acciones legales contra Catamarcactual, el primer diario digital de efectiva existencia periodística en la provincia.

La publicación de un pronunciamiento de la CGT y los comentarios que se sucedieron a partir de este hecho, motivaron al propietario del diario El Ancasti a establecer las acciones legales.

Por supuesto, la bronquitis aguda que provoca en Zitelli que haya un medio que respete a rajatabla la libertad de expresión, lo ha llevado a esta situación que deberá dirimir la justicia.

Desde ya aclaramos a los lectores, a la clase política y a los ciudadanos en general que resistiremos este ataque gratuito y difundiremos públicamente todas las instancias judiciales, además de los copiosos antecedentes que tiene Don Silvestre en relación a la misma Justicia.

La abogada de Zitelli

Para este ataque contra la prensa libre y verdaderamente independiente que ha dispuesto Don Silvestre, ha elegido como abogada a la doctora María del Rosario Andrada, más conocida en el ambiente como “Rosarito”.

La letrada, hermana del abogado antiminero Julio Andrada, habría sido convocada por la contadora Adriana Argerich, amiga del empresario y ex funcionaria provincial durante el gobierno del doctor Ramón Saadi.

Por supuesto que “Rosarito” es absolutamente dueña de patrocinar a quien quiera aunque, en este caso, debe saber que no va a defender al abanderado de las buenas costumbres y las acciones honestas. Tiene que avalar las conductas de un hombre que está señalado por la sociedad de Catamarca como autor de hechos que le han valido acusaciones gravísimas que no partieron precisamente de Catamarcactual.

Desde la CGT o las 62 Organizaciones; desde la Unión Cívica Radical o el Partido Justicialista; desde el diario La Unión o semanarios locales; desde políticos, abogados u otros profesionales han señalado al señor Zitelli como responsable de recordadas estafas: la construcción de las 442 Viviendas de Parque América en terrenos anegados; la obra de cloacas por la que cobró más de 20 millones y no llegó a hacer ni el 10%; la apropiación de bienes ajenos a través de la usura y un sinfín de pillerías de las que supo escapar con la ayuda de los abogados y de circunstanciales amigos de la política.

Todo esto, y mucho más, debe saberlo la doctora Andrada. Ella, que en innumerables foros se presentó como una defensora de la ética, hoy parece cruzar, por un puñado de dinero, esos inmaculados territorios, en los que militan colegas suyos como Guillermo “Petiso” Rosales, Ricardo “Diferimiento” Angelina o Rodolfo “Pato” Herrera

El caso Madueño-Diamante-Zitelli

Volviendo al papel que va a jugar la abogada, resulta inevitable relacionar a su estudio con un recordado caso de corrupción que todavía no ha sido dilucidado y que Zitelli, por sus aceitados contactos con la actual Justicia, mantiene completamente archivado.

Dirigentes del Frente Cívico, oportunamente, supieron vincular al bufete de “Rosarito” y a la contadora Adriana Argerich con los informes periodísticos de El Ancasti sobre el resonante caso de los cursos de capacitación en Desarrollo Social, por los cuales nadie sabe el destino real de alrededor de cinco millones de pesos que derivó en las detenciones de Nancy Madueño, señalada por el propio Zitelli como su novia, Hugo Diamante, Carlos Arriazu y Pablo Córdoba Molas, entre otros.

Hoy nos referimos a la abogada de Don Silvestre Zitelli en el juicio contra Catamarcactual. En entregas periódicas, aparte de los pormenores judiciales, lo haremos sobre actividades diversas que ha desarrollado el propietario de El Ancasti en los últimos 25 años. Todas ellas muy jugosas y gráficas para mostrar el perfil de quien, además de convertirse en el fiscal de las conductas públicas de los catamarqueños, no quiere que nadie diga nada de él. En tan altísima pretensión, lo repetimos, que no cuente con Catamarcactual.

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