Se trata de la saliente intendenta de Icaño, Olga Santillán, quien fue una ferviente servidora del gobierno de Brizuela del Moral. Ahora consideró que el actual gobierno le debe facilitar las cosas a las autoridades electas en lo que se denomina el proceso de transición.
Tal es así que Santillán de animó a decir que el gobierno de Brizuela del Moral debe “cerrar todo prolijamente”, aludiendo también a que debe ser el gabinete brizuelista el que facilite los trámites.
Otra de las cosas que dijo la jefa comunal fue que la gente espera de la nueva gestión “soluciones mágicas”, entendiendo que “no llegarán de la noche a la mañana”. Esta fue una forma de decir que el gobierno de Brizuela del Moral no hizo bien las cosas, y que reparar los daños ocasionados seguramente traerá mucho dolor de cabeza al futuro gobierno, pero del cual ya se están ocupando, aunque con poca colaboración.
En cuanto a la situación partidaria y las derrotas que el Frente Cívico sufrió este año con demasía, Santillán calmó las aguas y dijo que los radicales deben mirar la derrota con objetividad para analizar la actual situación del partido de la UCR y después de lo que queda del Frente Cívico.
Además, aprovechó la oportunidad para tirar algunos palitos a la conducción de la Unión Cívica Radical por la desunión de todos los sectores que conformaron el centenario partido. "Es innegable que la Unión Cívica y Radical tuvo un alejamiento de los demás integrantes del Frente Cívico y de la gente, esto se debió al poder público del que se hacía cargo", apuntó.