Lo que antecede corresponde al encabezado y parte del texto de la información publicada en edición anterior de este portal. Y no es aventurado afirmar que el anuncio efectuado por la gobernadora electa ha causado un formidable impacto en la opinión pública, especialmente entre las personas que –en lo tocante a vivienda-no lo están pasando muy bien que digamos. Eso, sin tomar en cuenta los varios miles que viven en taperas inconcebibles, para quienes se enciende una luz de esperanza.
Nos perece que encarar la construcción de doce mil viviendas en cuatro años es un emprendimiento que amerita algunas consideraciones, sobre todo con las cuestiones que tienen que ver con los terrenos que serían afectados a los plurales “barrios” susceptibles de ser habilitados.
Por caso, los estudios de suelo. No caer en los mismos problemas que han padecido muchas viviendas en las cuales se ha registrado el hundimiento de pisos y paredes por culpa de un suelo inadecuado para soportar el peso de una casa sin una preparación o tratamiento previo, como se hace cuando se trabaja responsablemente.
Nos parece que será necesario analizar cuidadosamente este aspecto del operativo.
Se aprecia que se presenta una excelente oportunidad con motivo de la búsqueda de terrenos adecuados, de practicar un “blanqueo” masivo de tierras tanto en los alrededores de la ciudad capital como en aquellos lugares del interior provincial que sean beneficiados con los ocasionales cupos de viviendas. De paso, las eventuales expropiaciones se verían facilitadas a la hora de efectuar las correspondientes tasaciones y las futuras subdivisiones contarían con títulos perfectos y poner punto final al viejo problema de las denominadas “tierras fiscales”.
En los últimos años la construcción de viviendas se ha caracterizado por una suerte de “estiramiento” urbano hacia el Sur como si no hubiese terrenos en otros lugares.
Una fotografía satelital será de suma utilidad para determinar la ubicación de futuros centros habitacionales que--indefectiblemente--, deberán contar con todos los servicios al igual que calles pavimentadas y alumbrado público.
Con relación al tipo de vivienda a construir, nos parece que ha llegado la hora de “modernizar” el modelo de casas dando participación a las viviendas industrializadas.
Los sistemas constructivos de este tipo de viviendas han progresado en forma notable y muy en particular en lo que se relaciona con el tiempo que se tarde en construir una casa.
Son lapsos ostensiblemente más breves que los que demanda la construcción de una vivienda con materiales y técnicas tradicionales.
Obviamente, para semejante operación será menester el llamado a licitaciones públicas a las que también se les podría otorgar la categoría de “internacionales” y exigir ciertos requisitos tales como la radicación (temporaria o no) de las plantas industrializadoras de viviendas. En el Parque Industrial El Pantanillo abundan los lugares disponibles.
El cumplimiento de esta exigencia daría lugar a la ocupación de mano de obra local y al movimiento económico que se genera indefectiblemente alrededor de estas actividades.
Uno de los aspectos más importante –según nuestro modesto entender--, es el que se vincula con la “transparencia” que debe ser exhibida a lo largo de de todo el proyecto.
Si hacemos números sobre la base de una vivienda-tipo (industrializada) de dos dormitorios, cocina y baño, todo instalado con un living-comedor y galería cubierta a un costo promedio de 20 mil pesos por unidad, el monto total de inversión puede resultar muy atractivo para ciertos “empresarios”. Obviamos entrar en detalles. El lector sabe a qué nos estamos refiriendo.
Resulta imprescindible la más absoluta transparencia tanto en ésta como en toda gestión o acto administrativo que encare el grupo humano que gobernará Catamarca a partir del 10 de diciembre venidero.
En el caso de las viviendas y llegado el caso, tal vez sea conveniente la designación de “comisiones de control y verificación” integradas por adjudicatarios de unidades habitacionales. Sería una forma de colaborar con los inspectores del I.P.V.
Lo cierto es que --según el anuncio de la doctora Lucía Corpacci--, nuestra provincia estaría “ad portas” del plan de viviendas más importante de que se tenga memoria en Catamarca y debe concretarse con la mayor transparencia posible.
Bastardearlo sería imperdonable.