martes, 1 de noviembre de 2011
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"Aclaro, no estoy ni enfermo ni muerto. Dios me dio un certificado de vida por 33 años más; no como dicen algunos medios por ahí", dijo enojado ayer el gobernador Eduardo Brizuela del Moral.
El primer mandatario parecía molesto por los rumores que circularon la semana pasada sobre su estado de salud, rumores que aseguraban que sus frecuentes ausencias se debían a dolencias que le impedirían cumplir con sus obligaciones, las que como todo el mundo sabe abandonó hace tiempo.