Poco efectivo hasta el final

De paseo por Buenos Aires, tal vez el último con viático oficial, Eduardo Brizuela del Moral visitó al titular del Banco Nación Argentina, Juan Carlos Fabrega; linda oportunidad para reclamarle un par de cuestiones, pero no, nada, el Gobernador se limitó a lo protocolar.  
viernes, 18 de noviembre de 2011 00:00
viernes, 18 de noviembre de 2011 00:00

Según el parte oficial, todo “se desarrolló en un clima de cordialidad y se abordaron cuestiones relativas al trabajo conjunto realizado en el marco del convenio de vinculación vigente entre el Gobierno de la Provincia y el BNA como agente financiero”. No aclara el parte de prensa que el Nación se lleva varios millones del erario catamarqueño por ser agente financiero, pero los servicios que devuelve son malos y por los que también cobra claro.

La charla, según se informó, derivó en “balance”, un “repaso de las políticas instrumentadas que se reflejaron en acciones tales como la extensión y modernización de la red de cajeros automáticos en toda la provincia; la aplicación de una política de créditos con fines sociales y productivos, instrumentada a través de la Banca Regional desde donde se atendieron las necesidades del aparato productivo zonal. Además del mejoramiento de la infraestructura edilicia del Banco con nuevos servicios y la implementación de líneas de crédito para los sectores productivo, de turismo y consumo. Asimismo, se destacaron los beneficios de la bancarización de servicios sociales que tienen como destinatarios a sectores vulnerables y la política de Responsabilidad Social Empresarial que aplicó el BNA en este período”.

La red de cajeros del Banco Nación no solo cuenta con pocos aparatos, que explotan cuando se paga a simultáneamente a los miles de empleados públicos y beneficiarios de planes sociales juntos, sino que en muchos lugares dan verdadera vergüenza. De eso habló Brizuela del Moral con el presidente del Nación, muy amenamente claro.

Sobre lo de “una política de créditos con fines sociales y productivos” también era un tema importante para reclamar a favor de los catamarqueños; pero nada. Lástima. Porque si de verdad la hubiera no existirían las financieras que asfixian a trabajadores y jubilados provinciales. Ni hablar claro del “mejoramiento de la infraestructura edilicia del Banco con nuevos servicios”, se sabe que las obras de un nuevo edificio permanecen paralizadas hasta solo Dios sabe cuando.

Conclusión; como tantos, este viático que pagamos todos los catamarqueños a favor de Eduardo Brizuela del Moral, es otra oportunidad desperdiciada.

 

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