Diciembre tan temido

Faltan pocos días para que llegue diciembre. En el transcurrir de sus días, el radicalismo catamarqueño debe apandillarse en una convención y lo peor, entregar el poder provincial.  
lunes, 28 de noviembre de 2011 00:00
lunes, 28 de noviembre de 2011 00:00

No es fácil el diciembre que tiene por delante este grupo social que gobernó Catamarca desde 1991. A ellos les gusta ampararse diciendo que fueron elegidos en las urnas, pero ciertamente fueron un  régimen. Claro, da vergüenza decirlo, fue un régimen popular. Es cierto también que no fue un tradicional golpe militar, de esos que apoyaban apasionadamente estas mismas familias que ahora se llenan la boca de democracia. Fue algo más profundo, complejo y totalizador, por la coartada democrática justamente, pero en el fondo fue lo mismo que esos golpes de Estado en los que estas familias trepaban al poder, se llenaban los bolsillos, y los de sus compinches, hasta que, repelidos por una sociedad esquilmada hasta la ruina, se daban a la fuga a esperar una próxima oportunidad.

Contaron con la solidaridad de una clase media atemorizada por lo que decía el relato oficial de los que pensaban distinto. Los temerarios Castillo, padre e hijo, y Brizuela del Moral, también contaron  con el respaldo de sectores ganados mediante políticas asistencialistas de repartos y dádivas. Quienes denunciaron sus atropellos y fechorías, entre los que nos incluimos, fueron perseguidos e intimidados, y sufrieron toda clase de represalias (para eso contaron con el respaldo de una prensa viciada, cuya razón de ser fue hundir en el oprobio a los opositores mediante escándalos y mentiras).

Se comprenderá porque no es fácil este diciembre que comienza. El mejor ejemplo del despecho de esta gente son las cosas que hicieron desde el 13 de marzo para acá. Pero en diciembre, además de entregarle el poder a sus sucesores, en el radicalismo se debe realizar su convención en diciembre para avanzar en las definiciones sobre las internas para renovar sus autoridades partidarias de marzo del año que viene.

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