Lejos quedaron aquellos momentos donde la dirigencia radical quería estar cerca del gobernador, (claro está para la foto) se peleaban para estar cerca y acompañar al mandamás de turno, pero esta vez, luego de perder y a pocos días de dejar el poder fueron muy pocos los dirigentes que estuvieron acompañando a Brizuela, en su fugaz estadía en Santa María.
Pero también claro está que en 11 días Brizuela queda fuera de circulación política, es entonces que los radicales santamarianos y quizás la gran mayoría de la provincia, buscan encolumnarse detrás de una figura fuerte que los contenga.
Fueron muchas las promesas incumplidas que dejó este gobierno en Santa María y sobre todo quedó un sabor amargo con Brizuela del Moral, por la gran ausencia que tuvo con este departamento; quizás los santamarianos nunca se olvidarán del plantón del gobernador cuando se festejaron los 300 años de este distrito, pero lo cierto es que a poco días de dejar el poder quiso despedirse de los pocos dirigentes que lo estuvieron esperando para darle una tibia despedida.