El senador por Pomán, Daniel Saadi, criticó con la dureza que los nuevos tiempos demandan al Gobierno del Frente Cívico y Social por la entrega de un subsidio de la provincia a la empresa EDECAT para el alquiler de generadores.
La verdad es que Eduardo Brizuela del Moral siempre tuvo un criterio particular a la hora de decidirse por cual obra realizar con los millones que dispuso durante sus ocho años de mandato; nunca dudó en privilegiar la que consideró lo haría merecedor del bronce, aún a costa del sufrimiento de la ciudadanía. Primero lo primero, estableció desde un principio.
Esos criterios particulares nos trajeron a donde nos encontramos los catamarqueños comunes, en un verdadero infierno, que cuando hace calor sufrimos la falta de agua y luz, que cuando hace frío, lo que falta es la luz y el gas. Es decir, siempre faltan los servicios básicos. Mientras el gobernador se dedicó a construir, por caso, estadios y hosterías millonarias, que nadie sabe bien para qué sirven.
Claro que la manía constructora de obras perfectamente prescindibles contó con la complicidad de ciertos dirigentes, entre los que bien podría anotarse la “pata peronista” del FCS, adonde un tiempo aportó prestigio el senador por Pomán, Daniel Saadi.
Pero ahora, con el cadáver todavía tibio del FCS y acomodando su discurso para alagar a la gestión kirchnerista, Daniel Saadi, le reprochó que tras 20 años de gestión “se va alquilando generadores”. Para él, “hoy no tendríamos que estar alquilando generadores, sino contar con soluciones de fondo, evitando que ese dinero salga del Estado”.