En medio de la conciliación obligatoria a la que por estos días están convocados los trabajadores de la OSEP (Obra Social de los Empleados Públicos) y los directivos del organismo, a raíz del reclamo por el pago de un adicional formulado por los empleados, al presidente de la mencionada repartición, el Dr. Arturo Aguirre, no se le ocurrió tomar mejor iniciativa que activar la cesantía de dos compañeros dependientes de la entidad y la suspensión de otros dos, sin más razones que una forma del apriete clásico de las peores prácticas represoras, para condicionar y hasta intentar eliminar las demandas laborales. Dos trabajadores cesanteados y otros dos suspendidos en la OSEP mientras la autoridad laboral había llamado a las partes a la conciliación.
Esa es la forma de “negociar” de Aguirre, mostrándose por un lado como progresista y dialogador, pero en la realidad de los hechos actuando de la manera más autoritaria y retrógrada de los radicales de esta provincia, herederos históricos de las peores dictaduras en el país.
Por más que Aguirre recuerde a cada rato “su foto” enfrentándose con la policía en una tapa de “La Voz del Interior”, durante una supuesta manifestación estudiantil en Córdoba, como le gusta propalar, esa manifestación de improbable y dudosa verificación no alcanza para cubrir como una “piel de cordero” su deplorable proceder de “lobo al acecho”, sediento de absurda venganza, pretendiendo ocultar su escandalosa salida de la OSEP, en medio las graves irregularidades denunciadas por millonarios e injustificados desembolsos de fondos públicos en la obra social a su cargo, que -por si no lo sabe- son de todos los catamarqueños.
Ante esta circunstancia, por las cesantías y suspensiones de los trabajadores de OSEP, sospechosamente en el marco de una “conciliación”, desde las 62 Organizaciones Justicialistas de Catamarca, repudiamos la despreciable actitud autoritaria del Dr. Aguirre, a la vez que nos solidarizamos con todos los trabajadores de la Obra Social provincial en la lucha por la obtención del adicional salarial que reclaman y, particularmente, con los compañeros empleados sancionados; tomados como chivos expiatorios, aunque sus maldades e inoportunas causas de persecución no alcanzarán para tapar el estado calamitoso en que el Frente Cívico y Social y el radicalismo catamarqueños están dejando al máximo ente encargado del reaseguro para la salud del 80 por ciento de nuestros comprovincianos.
Roberto Antonio González Secretario General 62 Organizaciones Justicialista de Catamarca