La sorpresiva embestida del corpaccismo para arrebatarle a Jorge Moreno la presidencia de la Cámara de Diputados descolocó todo el andamiaje de lo que hasta entonces era una feliz y triunfante alianza entre los K y los PJ. Moreno por lo bajo, y con mensajes cifrados, hizo saber su disconformidad por la medida pero terminó obedeciendo la decisión que le transmitió cara a cara la gobernadora Lucia Corpacci.
Para Moreno fue un duro golpe y para Corpacci fue una sentencia difícil de ejecutar. Pero lo hizo sin dudar. Había una oculta razón para hacerlo que “solo yo y Moreno lo sabemos”, tal como le respondió la gobernadora a un grupo de dirigentes del interior que se animaron a preguntar sobre la polémica cuestión.
A saber sigue siendo un misterio la razón, o las razones, que llevaron a desbancar a Moreno de la presidencia. Pero habría que remontarse a las internas del PJ que luego de varias idas y vueltas se realizaron el 7 de noviembre de 2010 para indagar lo que pasó un año después. En esa ocasión participaron de las internas las líneas Renovación, Unidad y Lealtad Justicialista y un sector de origen sindical.
Esa interna era muy importante porque los ganadores tenian derecho a pedir los primeros lugares en la lista de candidatos en una eventual alianza con el kirchnerismo que se abstuvo de participar pero que bajo poncho apoyó a Unidad y Lealtad, principalmente el distrito capital.
La Renovación llevó como candidatos a gobernador a Jorge Moreno y a Fernando Jalil por la intendencia de la Capital. Y Unidad y Lealtad fue con Ramón Saadi y Guillermo “Joao” Andrada.
La idea de la Renovación fue asegurarse, a través de un hipotético triunfo de Fernando, la Capital para Raúl Jalil que se había quedado al margen de la contienda siguiendo los consejos del kirchnerismo que no participó de las elecciones.
En la provincia, la Renovación arrasó sustentado principalmente en los jefes territoriales de Las Juntas, Santa María, Santa Rosa, entre otras. Pero en la Capital la cosa fue distinta pues el saadismo que llevaba como candidato al oculista Guillermo Joao Andrada se impuso por un buen margen a Fernando Jalil.
El escrutinio definitivo arrojaba que Joao Andrada, candidato a intendente de la Capital por Unidad y Lealtad, derrotaba al renovador Fernando Jalil por 2.453 a 2.354 votos. Es decir, por 99 votos.
Como era de esperarse la Renovación impugnó en principio 3 mesas, las que fueron anuladas por la Junta Electoral, atendiendo los planteos de los apoderados de la Renovación. Pero aun con esos resultados, Andrada seguía superando en número de votos a Jalil.
Por eso, los apoderados de la Renovación seguían durante la madruga impugnando otras 4 mesas, hasta lograr que el resultado favorezca a Fernando Jalil. Hasta las primeras horas de la madrugada, la Junta Electoral demoraba una definición con el argumento de elaborar una resolución que no permitiera cuestionamientos judiciales posteriores.
Por supuesto que los apoderados de la línea Unidad y Lealtad, que postulaba a Joao Andrada a la intendencia, confirmaron que si la Junta aceptaba los planteos de la Renovación que concluirían con la derrota de Andrada, ellos reclamarían en la Justicia Federal.
Pero los planteos del saadismo que tenía todas las de ganar jamás llegaron a la justicia federal pues no contó con el apoyo del kirchnerismo. Luego la historia es ya conocida: Fernando Jalil capituló a favor de su hermano Raúl Jalil quien ganó la intendencia de la capital el 13 de marzo junto a Corpacci. A “Joao” Andrada lo consolaron con una diputación, a Gustavo Saadi lo conformaron con la Secretaría de Gobierno de la Capital, a los dirigentes saadistas capitalinos, a los más suertudos, los están acomodando en requechos laborales. Ramón Saadi navega en su yate en Punta del Este, en un retiro forzoso. Y Jorge Moreno, tras bajarse de su candidatura a gobernador, deberá conformarse con su banca tras un breve paso por la presidencia; claro que debe darse por satisfecho pues en definitiva su gran objetivo fue que su amigo Raúl Jalil sea intendente de la Capital. ¿Será? Solo Lucia y Jorge lo saben.