domingo, 18 de diciembre de 2011
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Ortiz, vale decirlo, es quien manejaba toda la política comunicacional del gobierno anterior ya que su funcionario superior Horacio Boucart, el loco de la Antena, solo se limitaba a firmar expedientes de los medios afines al régimen brizuelista.
Ortiz seguirá cumpliendo funciones comunicacionales aunque ahora como empleada rasa a escasos metros de su ex oficina.
Distinta fue la situación de Cesar Renna, jefe administrativo de la SIP, que renunció al cargo para volver a su lugar de origen en el ministerio de Producción. La aceptación de esta renuncia fue considerada un error ya que se supo que existieron desapariciones de expedientes y falsificaciones de firmas, además de una exorbitante deuda que dejó el Loco de la Antena.