miércoles, 21 de diciembre de 2011
00:00
miércoles, 21 de diciembre de 2011
00:00
Es que Silva integra el lote de funcionarios brizuelistas que más escozor producen entre los dirigentes radicales, porque se les achaca directamente los desaciertos de la gestión que terminó fracasando electoralmente el 13 de marzo pasado.
El mal humor que reinó entre los integrantes del bloque de diputados del FCS, derivó en una sentencia que es fácil compartir: “Silva no quiere trabajar”.