De esta manera, va tomando forma el plenario que se espera tenga todos los condimentos políticos necesarios para garantizar un plenario de alto voltaje.
Por un lado el oficialismo representado por Renovadores y Celeste pretende que durante la reunión se fije la fecha de realización de elecciones internas para cargos partidarios, que vencen en marzo el año que viene.
Los otros sectores, opositores al castillismo y brizuelismo, llevarán al plenario una crítica postura respecto a la derrota electoral de marzo pasado, en la que el FCS perdió el poder tras 20 años de permanencia conduciendo los destinos de la provincia. Se espera un fuerte pase de factura hacia los dirigentes y ramas responsables de la debacle, entiéndase Movimiento Renovador y línea Celeste.
Como se sabe, la Convención debe establecer los cambios en la Carta Orgánica partidaria, fundamentalmente en el método de elección de candidatos para cargos electivos. Las líneas minoritarias pretenden que se introduzca la obligación de realización de elecciones internas.
Además de los informes de gestión de los legisladores provinciales, se debe presentar y aprobar el balance de la última gestión al frente del Comité Provincia, algo que también promete ásperos cruces verbales.