Mediante una misiva, la diputada electa por el brizuelismo rabioso, recuérdese que viene de ocupar cargos en Desarrollo Social y bancas en el Concejo Deliberante y la Cámara Baja, Cecilia Porta de Salas ahora se dio cuenta que “el acompañamiento al proyecto político se sustentaba por la convicción en las expectativas y la mística original que dio lugar a su surgimiento y creación. Pero las contingencias propias del transcurso del tiempo permiten hoy advertir el desgaste sufrido (SIC)”.
La pintoresca dirigente progresista se quejó de los principios que orientaban al FCS después del 13 de marzo. Según dijo en su carta renunciando al FCS, no a la banca claro, señala que “la discutible pérdida de los principios fundacionales, el viraje hacia orientaciones marcadamente reaccionarias a los cambios, conservadoras y neoliberales, que sustentadas por el partido mayoritario y de manera hegemónica, han instalado enormes contradicciones y dudas en el seno del F.C. y S. En tal sentido, nos oponemos a vernos involucrados en la agudización de las mismas ya que en las actuales condiciones se torna imposible cumplir el propósito de construir un proyecto político nacional y popular”.