Es cierto, en la lista que encabeza Lucia Corpacci no hubo espacio para mucho peronismo, solo pudieron subirse Moreno, Jalil y algún que otro dirigente, de esos a los que cualquier colectivo los deja bien; y eso que voluntad había.
Hay versiones que dan cuenta de la preocupación del kirchnerismo por el día lunes 14 de marzo; quizás, en cierta forma, esa inquietud explica el destrato a Ramón. Los K no quieren que otra vez, como paso en el 2009, que encima de perder ante un muy modesto candidato como Eduardo Brizuela del Moral, encima Clarín o La Nación les enrostren una supuesta alianza con el saadismo.
Sea lo que sea, revancha histórica, estrategia Kirchnerista o simple casualidad, esta claro que Lucia (Corpacci) sancionó a Ramón (Saadi); por algo, aunque no está claro qué. Son primos hermanos, algún pasado común tienen. Ella (Lucia) solo cuenta como anécdota que acompañó a Pilar Kent en sus primeros pasos en la provincia. Los catamarqueños comunes, que somos rápidos para imaginarnos “juegos” entre primas y primos, lo único concreto que conocemos entre estos primos es el desplante del 2009, cuando él (Ramón), ridiculizó a ella (Lucia).
Todos nos acordamos del lacónico y conmovedor pedido de“…suba compañero Ramón, suba…” de Lucia Corpacci; justo días antes de una elección, con miles de comprovincianos testigos involuntarios del desplante de Ramón y un santacruceño, el mismísimo Néstor Kirchner.
La intervención imaginaria de Némesis, la diosa de la mitología griega, encargada de la venganza y la fortuna, que medía la felicidad y la desdicha de los mortales y castigaba a los hombres por la desmesura, se ajusta como un guante a este caso de los primos Lucia y Ramón.
Parece ciertamente simbólico que fuera ella, Lucia Corpacci, quien se encargara de cobrarse venganza por aquella afrenta pública del año 2009. En efecto, este impedimento para que algún representante legítimo del saadismo se suba a la lista de candidatos que encabeza ella, hoy por hoy constituye el mayor problema político de él.
Sin saadistas puros en la legislatura a partir de diciembre próximo, muchos creen, nosotros también a decir verdad, que se trata de la prueba más clara de que le llegó el final al saadismo tal cual se lo conoció hasta ahora; que de la crisis que vive hoy el sector es posible que surja un nuevo saadismo, que lo reconozca a Ramón claro, pero donde no será la referencia única. Lo que se dice “una fuerza justa, compensadora de otra”. Justo a lo que se refiere la palabra Némesis.