El rumor se apoya en los argumentos recurridos para apoyar la candidatura a vice de Ricardo Guzmán, de quien se dice que es el sucesor natural del actual gobernador, por su capacidad administrativa y por ser hombre del ex gobernador Oscar Castillo. Se dice que su función sería garantizar “continuidad” ante lo imprevisible.
Otro punto de apoyo de la versión estriba en la escasa actividad protocolar de Eduardo Brizuela del Moral, que ha sido ciertamente mínima en el ejercicio de la función publica; se limita a fotografiarse de “visita” en alguna obra inconclusa o a participar de actos protocolares o a viajes oficiales que parecen más mini vacaciones que otra cosa. Resulta difícil encontrarlo en los últimos años a Eduardo Brizuela del Moral en el centro de un escenario estresante. Nunca a decir verdad, lo que tendría que ver con las recomendaciones médicas.
Por otro lado, a Ricardo Guzmán condiciones no le faltan claro. Además de intendente y de haber cultivado una imagen política respetable, que reafirmó al rechazar la posibilidad de un tercer mandato en la intendencia de la Capital, aún en contra del capricho de Brizuela del Moral, representa al único sector político que hace las veces de contrapeso al brizuelismo sin rumbo, al sector Celeste que comanda Oscar Castillo, constituido en el mayor operador político del FCyS, que fue quien bajó de la candidatura a gobernador a Luis Barrionuevo en 2003, cuando las encuestas favorecían al gastronómico, proscribiéndolo y sirviéndole la candidatura en bandeja al módico gobernador actual.