El gobernador Eduardo Brizuela del Moral había hecho trascender que en esta nueva visita de Cristina Kirchner a la provincia, le solicitaría por la continuidad de la Promoción Industrial y las obras de gas y electrificación que su gobierno dejó de lado por privilegiar el estadio de futbol.
Pero como siempre, esta vez también pasó que el primer mandatario no pudo cumplir con la gestión que él mismo se había comprometido. Pasó que tras la llegada de la Presidenta a la provincia, casi de inmediato se subió al helicóptero que la trasladó hasta el área industrial El Pantanillo, acompañada por funcionarios nacionales, Lucia Corpacci, el gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera y el propio Brizuela.
Según confirmaron fuentes kirchneristas, en los breves minutos duró el viaje, el primer mandatario prácticamente no pronunció palabra alguno; distinta actitud del gobernador riojano, que charló todo el tiempo con la Presidenta. Los temas charlados, política nacional claro, y pedidos para la vecina provincia.
En el acto en propiamente dicho de la inauguración de la fabrica ENCATA, ya fue imposible que el primer mandatario catamarqueño lograra siguiera un minuto de la atención de la Presidenta.