En el oficialismo, dolió ver el acto desde la tribuna, pero más la mudez de Brizuela

Bien podría ser la conclusión de lo que sucedió el miércoles, cuando estuvo la presidenta CFK. Las voces oficialistas, con el argumento de haber sido maltratados en El Pantanillo, dijeron que "Catamarca (por Eduardo Brizuela del Moral) se cansó de gestionar”.
viernes, 25 de febrero de 2011 00:00
viernes, 25 de febrero de 2011 00:00

En el oficialismo, definitivamente dolió ver el acto desde la tribuna, como cualquiera de los miles de catamarqueños que llegó para participar del acto de reinauguración de la fábrica ENCATA, en El Pantanillo. La molestia, porque los organizadores no dejaron subir al palco a Marta Grimaux y a algunos de los integrantes del Gabinete provincial, llega a tanto, que desde Casa de Gobierno surgió el dato que se elevará una queja por el accionar de las fuerzas de seguridad que tuvieron a cargo del operativo.

También trascendió la molestia del oficialismo catamarqueño porque durante el acto no se invitó a hacer uso de la palabra al gobernador Eduardo Brizuela del Moral. Desde la organización solo se permitió que hicieran uso de la palabra el presidente del movimiento de fábricas recuperadas, Luis Caro, y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Es que en los organizadores debe haber pesado la sorpresa que causó el discurso, y sobre todo el tono empleado, del Gobernador catamarqueño cuando la Presidenta vino el 23 de febrero de 2009. En esa oportunidad, fue Brizuela del Moral quien le enrostró a Cristina Kirchner un discurso por demás desconsiderado.

Y finalmente, lo más grave en términos electorales para el oficialismo radical, la trascendencia de la desidia del primer mandatario provincial para transmitirle a la Presidenta alguno de los pedidos que había anticipado que realizaría.

Como lo informamos ayer, Eduardo Brizuela del Moral no pronunció palabra alguna durante los minutos que estuvo en presencia de la Presidenta de la Nación, no para hablar de bueyes perdidos claro, sino para reclamarle "colaboración con el gasoducto Lavalle-Catamarca”, “que se destrabe el último trámite para iniciar la obra (de electrificación) Recreo-Catamarca” o que “se prorrogue nuevamente la Promoción Industrial”. En definitiva, duele el impacto político que tendrá la mudez del mandatario.

Comentarios