En los últimos días, y contrariamente a su histórica actitud hacia los medios, el mandatario no sólo concedió entrevistas a periodistas amigos, sino que se animó hasta ir a los estudios propios de las radios y participar de interrogatorios en vivo (no es intención ahora analizar los interrogatorios). Algo absolutamente raro e inusual en el gobernador que no acostumbra a visitar medios de comunicación.
Este proceder, en tiempo pre-electorales, da para pensar. Y más si uno toma en cuenta la paridad que habría con el Frente para la Victoria para los comicios del próximo domingo.
¿Por qué el gobernador hace ahora lo que nunca hizo? ¿qué lo motiva a hacerlo? ¿tendrán que ver las encuestas o las declaraciones de Oscar Castillo que pronosticó un final abierto el domingo? ¿querrá captar votos? ¿o simplemente es un cambio de actitud hacia la prensa? Como sea, este raid radial, da para pensar.